| EL MONITOR | Últimos números publicados | Tarifas de Publicidad y perfil del lector |

• En 1888, Francisco Sampedro y Marrufo funda en Madrid "EL MONITOR DE OBRAS PÚBLICAS, revista general de Subastas y Concursos", de la que es director y propietario. La revista se publicaba los días 1, 8, 16 y 24 de cada mes, con información detallada de "cuantas subastas y concursos se verifican en España" y fue considerada desde el primer momento de "gran utilidad para las personas dedicadas a la construcción de carreteras, ferrocarriles y tranvías, así como a los Maestros de Obras y Contratistas en general"
• En enero de 1897, su fundador escribía en EL MONITOR: "En el noveno año de su publicación, EL MONITOR envía un cariñoso saludo a nuestros constantes favorecedores, en prueba de gratitud por la distinción con que nos honran, distinción que nos anima cada vez más a trabajar sin descanso para hacer de EL MONITOR el periódico indispensable de los señores contaristas, pues para ellos y la defensa de sus intereses se creó". El contenido editorial era ya claramenete definido como un servicio a los profesionales, y esa es la línea que ha venido manteniendo hasta nuestros días.
• De las doce páginas que se publicaban y vendían a 15 pesetas por suscripción anual, se pasa a 25 pesetas en el primer cuarto del siglo XX. En 1930 todavía mantiene la misma presentación, con escasos cambios, si bien su director entonces, el abogado José Manuel Sampedro y Berástegui empieza a conceder una mayor importancia a las noticias del mundo de la construcción. A finales de ese año, EL MONITOR se hace eco del reconocimiento oficial de ANCOP, informando de
las condiciones impuestas por el Ministerio de Fomento para su funcionamiento.
• El número de suscriptores era ya de 4.700 y su relación con ellos queddaba patente en un aviso publicado a fin de año sobre la demanda de participaciones para la Lotería de Navidad: "Rogamos encarecidamente a nuestros favorecedores se abstengan en absoluto de hacernos encargos de lotería, pues habiéndonos ocasionado en años anteriores no pocos disgustos este servicio, tan ajeno a nuestra función habitual, hemos decidido no servir pedido alguno (...) Los aficionados pueden dirigirse a cualquiera de las sesenta y tantas Administraciones que de dicho ramo de Loterías hay en Madrid, y que están deseando servir cuantos pedidos se les hagan".
• La publicidad tiene cada día más presencia en las páginas de EL MONITOR, aunque con escaso margen para el diseño o, como decimos ahora, la creatividad. Sin embargo se puede constatar la presencia de anunciantes de todos los sectores y regiones.

• Como dato curioso cabe reseñar que la numeración de las páginas era correlativa de un número a otro, en una sucesión que abarcaba todas las revistas de cada año natural.
• El color azul del pliego de cubiertas se convierte en un referente de la revista y así se mantiene hasta los años cincuenta. Su contenido sigue destacando por su atención a las subastas, si bien ya hacen falta 60 páginas para cubrirlo.

• Hasta su fallecimiento en 1968, Ramón de Caso toma como propia la tarea de renovar EL MONITOR, dedicándo todos sus esfuerzos a dotarla de nuevos y más actuales contenidos. Nace una línea editorial y empiezan a aparecer noticias que propician la crítica o, cuando menos, el conocimiento de los hechos cotidianos del mundo de la construcción. Es el 6 de abril de 1961 cuando aparece el primer Editorial con un prometedor titular: "Un nuevo esfuerzo en favor de nuestros asociados y lectores" en el que se expone que la Agrupación Nacional de Constructores de Obras Públicas (ANCOP) ha sentido la necesidad de dar mayor realce a su revista, "dotándola de un contenido que por igual satisfaga la necesidad de información de todos sus asociados y de aquellos lectores que, de algún modo, están relacionados con el ejercicio de nuestra industria..."
• A principios de julio de 1962 se celebra la Primera Asamblea Nacional de la Construcción, que marca un hito en la historia de EL MONITOR, abriendo decididamente sus páginas a la información. Desde entonces, la línea editorial trazada pasa por profundizar en los asuntos del sector. Los datos recogidos entonces hablan de un volumen de facturación de 55.000 millones de pesetas, de los que 20.000 correspondían a Edificación y el resto a Obra Pública, con un total de 30.000 empresas que daban trabajo a 600.000 operarios.

• En 1978 desaparece de la portada la publicidad y cambia totalmente la mancheta, pasando a denominarse EL MONITOR DE OBRAS PÚBLICAS, con lo que se inicia el proceso de conversión hacia su título actual: EL MONITOR.
• La llegada de los 80 representa un cambio total para EL MONITOR, tanto en la forma como en el fondo. Desaparece la publicidad en la portada, dedicándose esta a información gráfica de actualidad que, a su vez, es ampliada en páginas interiores.
• En 1988, 100 años después de su fundación, EL MONITOR adopta su actual formato.
• EL MONITOR es hoy la revista decana del sector y una de las decanas de la prensa española. En sus páginas tienen cabida todos los acontecimientos del sector, con profusión de tratamiento gráfico y literario, aunque siendo fiel a sus principios, por lo que mantiene la edición de su Boletin semanal de Subastas y Concursos. Miles de páginas en sus cerca de dos mil ediciones han
servido de testigo a las grandes obras y empresas de nuestra historia reciente: la España de los pantanos, la de Eduardo Torroja, la de las Autonomías, la de las Olimpiadas y la Exposición Universal. La información, la crítica y el análisis son hoy los mejores argumentos de defensa de nuestra publicación, después de más de siglo y cuarto de vida.